Wednesday, August 31, 2016

Y mira cuando cae el sol
rastros de mí
entre firmamentos descompuestos
no son los colores que cambian,
es que solo crecimos para separarnos.

Sunday, August 28, 2016

Inferno

El infierno es la selección del pensamiento
es la pérdida de autonomía para levantar la voz
es el castigo por arruinar el paraíso
y de él, nadie lo redime.
Nosotros lo hemos creado.
Caímos para seguir viviendo.

Sunday, August 21, 2016

Fotografía-s

Y te conviertes en eternidad
para todos, e ilusamente
contemplamos cada égida
con que desafíaste al lente
al viento a la naturaleza
y a ti misma.

Escogimos la fotografía
que oculta tu mayor belleza.

Tuesday, August 16, 2016

El solo éxtasis de pensarte

Déjame perpetrar
los secretos indómitos
de la sierpe que desciende
por los contornos de tu voz.
Tocar tus labios
y deshacerme en calor.
¿Sabes que esa boca
contiene al paraíso?
El solo éxtasis de pensarte.

Thursday, August 11, 2016

Penumbra

Para C.              
I

A ti amiga, que te prohibieron ese amor
no temas que el mundo comprensivo vendrá.

No tenemos identidad,
deseamos lo que vemos en otros.
Al volver del monocromo
nos perdemos en los otros,
porque el comienzo
es el amor a sí mismo.
Pero eso no importa,
tú amas por sobre tus hombros, sin fin;
y el mundo no bastará
para que sigas sonriéndole a los ángeles.

Amiga, serás amada
por como sientes y no por como luces.

II

Herejías a las sombra de Bellas Artes
y una luz que se niega a ser apagada.
Tus hermosos ojos se queman ante tanta belleza:
la verdadera complicidad
de besos en total libertad,
deslindados entre cuerpos desnudos
que sin temor reposan
y que al amanecer
se ocultarán para renacer
en la siguiente penumbra.

Amiga, no tienes miedo a confesarlo todo,
te empapas de amor, buscando solo al amor
sin cambiar de rostro
y la belleza que contemplas,
busca probar lo imposible.

Monday, August 8, 2016

Gaceta Léucade N° 108


No pudimos salvarnos del frenesí oceánico,
quedamos separados y desmembrados,
desconocidos cuando pudimos conocerlo todo.
Fue un instante, de dolor y pasión
sentados en la grandeza de Neptuno,
ahogamos este amor que callamos por largo tiempo.
Al menos, lo intentamos. Resulta inconcebible
conciliar los bramidos del Dios castigador
con la insolencia de volver a vivir juntos.
La comunidad se ha marchitado y perdido.
El recuerdo de lo que fue, intacto, me quema.
Primera y última vez que escribiré sobre nosotros.